Hoy cumplo tres años.
Ya no sólo cumplo años cada 27 de octubre (ya pronto, 39 tacos), ni cada 17 de mayo (fecha de creación de mi blog), sino que otra fecha que tengo presente es el 23 de septiembre y es que tal día como hoy hace justo 3 años que decidí dejar de fumar. Y la verdad que es para celebrarlo porque es algo de lo que me siento muy orgulloso. En aquel momento me leí el famoso libro de Alen Carr y me ayudó. No soy capaz de afirmar que por leer un libro se puede dejar de fumar, pero yo estaba tan convencido de dejarlo que al final lo conseguí.
Las tres primeras semanas reconozco que fueron las peores. Yo era fumador de un paquete diario y esos primeros días fueron complicados, porque uno siempre tiene asociadas acciones cotidianas a funar un cigarro: después del cafelito, después de las comidas, tomando cervecitas (aquí se empalman uno detrás de otro)... Pero con convencimiento y, sobre todo, mucha voluntad, se consigue, os lo aseguro.
Animo a todos los que siguen fumando y quieren dejarlo a que lo intenten, pero insisto en que uno de los requisitos principales para conseguirlo es estar plenamente convencido de no fumar más. También me gustaría aconsejar a la gente joven que no se enganchen al tabaco, porque después cuesta mucho trabajo desengancharse. Al principio creemos que lo controlamos, pero sin darnos cuenta, como droga que es, nos engancha. Aprovechad que el tabaco está ahora mal visto, que no se puede fumar en casi ningún sitio público, que cada vez hay más información sobre lo malo que es para nuestra salud y que cada vez cuesta más caro. Aprovechadlo y no fuméis.

Licenciado en Matemáticas y profesor de secundaria en un instituto andaluz, aunque actualmente tengo destino en la Unidad de Proceso de Datos de la Delegación Provincial de Educación en Sevilla. Además soy sevillista.

Isidro Vidal dijo
Hola Juanma
Yo también soy un exgranfumador. El día 3 de septiembre he cumplido nueve años y siempre celebro esta situación. Con lo que me ahorro de la compra de dos cajetillas diarias, nos vamos a comer la familia.
Fue una decisión muy acertada, que al princpio fue muy duro mantener, pero que hoy en día me alegro. También me costó mucho, con pesadillas en las que me veía fumando. Hay que ser inflexible, ni en las bodas pruebo un puro.
Felicidades
23 Septiembre 2006 | 08:39 PM