Esto es algo que no entiendo. ¿Será que nos gustan mucho las fiestas sean de donde sean y nos apuntamos a todas? Para empezar tengo que reconocer que yo soy uno de los que se apuntan a casi todas: me encantan las fiestas de Navidad, la Semana Santa y la Feria de Sevilla e intento disfrutarlas lo máximo posible. También soy seguidor de los Carnavales de Cádiz, sobre todo del concurso de agrupaciones. He ido también a distintas ferias, fiestas y romerías de pueblos de la provincia de Sevilla. Sin embargo, el Rocío no me llama mucho la atención, pero por lo que creo que no pasaré es por celebrar Halloween.
Los americanos han vuelto a instalar una costumbre de ellos en nuestro pais, y cada vez se nota más. (Cuando se acerquen las navidades ya hablaremos de Papá Noel). Antes se hacían fiestas en algunos locales de tintes anglosajones la noche del 31 de octubre y alguna gente se disfrazaba. Pero lo de ahora ya es "demasiao": en el colegio de mi hija pequeña, los alumnos de tercer ciclo de primaria (5º y 6º) hacen mañana una fiesta de Halloween por la tarde y van todos disfrazados y, por lo visto, no es el único cole que lo hace. Mi hija se ha juntado con sus amiguitos/as del bloque y han decidido -ayudados por sus madres, claro está- disfrazarse de algo de miedo (como manda la tradición americana) la tarde del 31 e ir por las casas pidiendo caramelos y asustando a la gente. Y ahí está mi mujer haciéndole un traje de bruja a la pequeña para mañana.
Además por todos sitios se ven carteles de distintos locales anunciando fiestas de Halloween para celebrar la noche del 31, con decoraciones tétricas y pidiendo a la gente que se disfrace.
En fin... ¿qué queréis que os diga? Creo que esta fiesta está de más para mí, será que ya me voy haciendo mayor.