Pues si... lo que me faltaba ahora era meterme en el lío este de los blogs ¡como no tengo ya bastante! :-).
En fin, a veces me pregunto si no estaré enganchando a estas máquinas, aunque confieso que un poquito sí. Uno pone la excusa de que es por su trabajo, que también, pero muchas veces se enreda uno más de la cuenta y no acaba. El problema que tiene esto es que si te gusta (y a mí me gusta mucho) hay bastante que descubrir: programas que probar, webs que visitar, e-mails de los amigos... Ahora estoy probando un poquito con Flash y, como soy como soy, hasta que no consigo las cosas no paro y además como yo quiero que salgan. Seguro que alguno de los que leéis esto me comprendéis porque también os pasará. Esperemos que cuando llegue el verano desconectemos un poquito y cambiemos las horas delante del ordenador por horas delante de una barra de un chiringuito, con una cervecita fresquita, ¿que no?